El GameDesign de la Cocina

7 mayo, 2016 at 23:26 (Alimentacion/Recetas, Flasheadas)

La Cocina es un poco como los Videojuegos. Entre el cocinero y el comensal hay un diálogo implícito, una historia que se cuenta.
 
Esto sucede incluso si no es intencional, pero cuando lo es, se convierte en un arte. Hay gente que no lo entiende, porque creen que la comida es solo algo que hay que solventar para no morir y ya. Pero, siendo nuestra necesidad más básica, junto con el aire (que está relacionado con el alimento), ¿Cómo no ver en ella nuestro sistema de comunicación más importante, interno, directo?
 
Tantas historias podés leer en una comida, aunque intentamos ignorarlo porque, justamente, el alimento, como el sexo, es una de las cosas más magníficas pero bastardeadas de nuestra cultura. Pero incluso en ese bastardeo, la comida habla.
 
“La vida es tan amarga que abre las ganas de comer” Poncella
 
¿Qué tenia en mente quien la cocinero? ¿Que emociones? ¿A dónde me remite este plato? ¿Cómo me siento cuando estoy comiéndolo? ¿Y después?
 
“Dime que comés, te diré quien eres” Brillat-Savarin
 
Incluso si todo ese pensamiento te importa muy poco (o nada), te sucede. No podés separar la relación emocional que el alimento te significa.
 
Tanto por contar, tanto por leer. ¿En qué orden fue cocinado? ¿Cómo se combinaron los ingredientes? ¿Qué método/s de cocción se usaron, si es que alguno? ¿Qué sabores y texturas se esconden tras lo más obvio para el que sabe encontrarlas?
Un poco como en los videojuegos, nos gusta que nos den la posibilidad de personalizar las cosas, de hacerlas sentir que es nuestra, que tiene nuestro toque, así como nos gusta la interacción y la experiencia con la comida. El salero en la mesa es pasión de muchos, incluso si la comida ya está perfectamente salada, pues ese último toque es personal, propio. Armarse uno el sanguche, ser uno quien pinchar el souflé, elegir si comer la pizza con la mano o cubiertos, pedir la carne cocinada a cierto punto, elegir en qué salsa mojas el roll de sushi y si le ponés wasabi, y el orden en qué comés los rolls dependiendo su picor.

“Romper la yema del huevo frito es derecho del comensal, no tuyo” – Cheff Ramsay a un cocinero que hizo mal el huevo frito.

 
Así como en los videojuegos (y otras artes), hay audiencias para distintos estilos y distintos grados de susceptibilidad y receptividad. Mientras hay gente que apenas puede sentir el sabor de todo lo que come, otras se dan cuenta si la salsa fue revuelta con cuchara de marera o de metal (como me ha pasado en mis momentos de alimentación 100% orgánica).
 
Muchos incluso se sorprenden de que los alimentos puedan generarnos estados de ánimo en minutos, cambiar nuestro humor, hacernos pensar distinto. Y me sorprende que sorprenda, al fin y al cabo son químicos, y sabemos cómo los químicos afectan nuestras emociones y pensamientos.
 
“Que tu medicina sea tu alimento, y tu alimento tu medicina” Hipócrates

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El Trueno

27 abril, 2016 at 16:16 (Flasheadas)

El trueno, el rayo, la torre.. las estructuras que se derrumban, el volver a comenzar, el replantearte tu vida.

En el Iching, el hexagrama 51, Chen, es la imagen de un rayo sobre si mismo. Algo repentino, algo que genera conmoción extrema, que asusta. Me recuerda bastante al arcano mayor 16 del Tarot , La Torre, donde se puede ver como un rayo destruye una torre, mas sus cimientos siguen en pie.

Por algún motivo, mi vida es un constante ir y venir de cambios grandes, a veces giros radicales en todas las circunstancias, y suceden sin esperar tanto tiempo, menos que años, a veces meses.

La imagen del este rayo destruyendo la torre es algo que me viene a mente muy seguido, pero lo importante es mantener la base, la esencia. Es lo que aprendí. El resto son capas circunstanciales de nuestra personalidad y entorno, lo que podríamos llamar “el ego”.  El ego no es algo malvado y perverso, como suelo leer por ahí. Es una herramienta, es nuestra conexión con el mundo material. Nuestro ser interior no podría vivir en este mundo tangible, y este día a día sin una herramienta acorde.

No, el ego no es el problema, el problema es darle al ego el rol de líder, de amo y señor.

Cada vez que tenemos un cambio que nos mueve la estructura, nos asustamos. A veces sentimos una sensación de muerte, aunque no todos tienen la capacidad de expresarlo con esas palabras literales. Quizás es algo más encubierto que ronda por el “perdí tiempo al pedo”, “fue todo en vano” y similares.

Efectivamente, hay una muerte, y es la muerte de una estructura y un ego. Pero es necesario para crecer, es una de las herramientas de la vida. Es dura, pero uno aprende con el tiempo a comprenderla cada vez más. Aunque eso sí.. no te acostumbres demasiado a pensar que lo entendiste, porque siempre va a haber un palo más grande, un cambio más violento, un desafío más aterrador.

He visto gente que no afronta este tipo de movimientos sino hasta quizás edades muy avanzadas. Actualmente lo veo en alguien cercano, que no afrontó un cambio y desafío así sino hasta los 60 años. La vida se tomó su tiempo pero llegó.

A veces pasa al revés. Yo personalmente siento que es mi caso. Si miro hacia atrás y elijo un rango de equis años, siento que viví mucho, demasiado, no importa cuántos años sea.

Miro hace 2 años y vivía en una ciudad distinta. Miro hace 1 y vivía en un país distinto. Miro hace 3 y mi hija no estaba ni en planes. Miro hace 10 y estaba viviendo solo en las montañas en mi auto impuesto retiro. Miro hace 7 y mi ocupación principal era instructor de yoga y terapeuta. Miro hace 5 y estaba emprendiendo en videjueogos, con muchas experiencias negativas. Miro hacia 15 y estaba viviendo en la calle. Miro hace 16 y estaba jugando basket en un club genial argentino, miro hace 14 y estaba postrado por mi salud por primera vez…. y así podría seguir y seguir.

Cada cambio me llegó con mucho temor. Pero empecé a entender un mecanismo de crecimiento. Si miro el yo, el yo central, de hace 15 años, de hace 10 años, de hace 5, 2 y el actual, percibo un indefinible crecimiento esencial.  Probablemente no pueda decir lo mismo de condiciones externas, que van y vienen.

Espero que la gente que veo sufrir tanto en sus día a día, y en cuyos ojos veo un estado de abandono y desesperanza, vacío y “pasar los años hasta que la muerte nos toque”, descubra que dar saltos de miedo llevan a un gozo mayor, no a una muerte. Algunos le dicen “Salir de la zona de comfort” para ir a la “Zona de la aventura”.

Como quieran decirle.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Escuchando

26 diciembre, 2012 at 2:20 (Flasheadas, terapia personal)

Prestar atención no es algo común. Por lo general encontramos acotaciones de la percepción muy grandes. Entre ellas podemos hablar por supuesto de la percepción de cosas bastante inmateriales, como la energía de las personas, sus emociones (empatía real), etc.

Pero de manera más tangible, podemos tomar como ejemplo sonidos (no detectar la totalidad de los sonidos), colores (daltonismo por bloqueo emocional), interpretación acotada de lo que se oye (directamente eliminar palabras o frases de algo), etc.

Hay algunos ejercicios interesantes que nos sirven para notarlo, pero, no siempre parecen funcionar para algo. Por ejemplo, cuando se graba a alguien hablando, y ese alguien luego defiende una postura, pero resulta que le pasás la grabación y se nota que no dijo lo que dice que dijo, o sí dijo lo que dice que no dijo..

El problema con esto es que incluso así, muchas veces las resistencia del ego son muy grandes. Tanto como para negar lo que se está escuchando, o cambiarle la interpretación. O incluso no dar respuesta, solo sentirse atacado. Es que.. es un ataque gigante, no para la persona, pero sí para su ego.

El trabajo de la terapia occidental, al menos de las que me resultan interesantes, muchas veces es ponerse en el lugar que ataca el ego. Como la persona se siente identificada con el ego, es obvio que , en consecuencia, ella misma se siente atacada. Esto no es fácil para el terapeuta, aunque hay que tratar de mantenerse firme con eso. No deja de ser sumamente desgastante, sobre todo cuando vez que igual, no da resultado.

Personas como Osho, no occidental, pero realmente muy instruido en doctrinas tanto orientales como occidentales, utilizaban la misma idea, la de atacar el ego y buscar que se desmorone para que florezca la verdadera persona. Pero.. ¿Funciona?

Es una buena idea en teoría. No obstante, no pude encontrar una prueba de que sea útil. En otros posts, y en mi vida, siempre digo que las ideas pueden ser lindas historias y metáforas, pero si no tienen que ver con la realidad… ¿Por qué utilizarlas como doctrina?

Tanto tratando con la gente de manera terapéutica o “simil”, que es algo que vengo haciendo hace años, como en la vida misma, donde muchas veces soy igual.. no encontré indicios de que el mecanismo de la destrucción del ego atacándolo funcione. Pero tampoco funciona alimentarlo. ¿Hay algo que podamos hacer?

Se nota que mucha gente está preparada para que su ego sea reformulado. Entonces, es algo factible. Las técnica, la persistencia, el trabajo, funcionan. Pero mucha gente… simplemente no. Pareciera muy pesimista, pero creo que es bastante real.

No obstante, cuando alguien está listo y, realmente, una parte de sí quiere evolucionar y salir adelante, o simplemente estar más pleno, el mecanismo empieza a ayudarlo. Mucha gente habla de que está mal y quiere estar mejor, pero ninguna parte de su “yo” muestra lo mismo. No hay dudas que esa persona no está lista, realmente quiere seguir como está.

Otros, no obstante, dicen que están re bien, o se lo creen, o están mal y no dicen nada, o lo que sea, y realmente creen que nada puede cambiar, pero aparecen porque sí en una terapia.. quién sabe porque… prueban algo distinto (dejar de hacer tal cosa negativa… intentar tal cosa positiva… intentar una terapia dejando de lado el ego y la soberbia -no necesito ayuda-, etc…). Esas personas, aunque parezcan a simple vista más “difíciles”, tienen más chances.

Ya me ha pasado ver gente que dice “ni en pedo voy a terapia”. O “ni en pedo hago yoga”. Van, y les cambia la vida. Mientras otras pueden ir años a Yoga y no ver diferencia, o estar peor. La terapia en sí… la doctrina en sí… es una herramienta. Muchas veces necesaria. Pero no deja de ser una herramienta.

Es para muchos difícil de aceptar. Muchas veces queremos cambiar el mundo y las cosas, pero, realmente, solo podemos cambiarnos a nosotros. La manera de aportar es desde nosotros y, por supuesto, servir de apoyo a quien está haciendo su proceso porque lo decidió y lo intenta.

Muchos están convencidos de que se puede hacer todo sin ayuda externa. Bueno, es cierto que es importante aprender a valerse, también a “ser uno mismo”, pero no es más que palabras dichas al aire si no se vive. Pero también es cierto que no somos ni perfectos, ni omnipotentes. Incontables veces, la mayoría, nos necesitamos. Necesitamos esa mano externa para salir (salir nosotros) de ciertos pozos.

Es que.. el trabajo interno, sí.. es nuestro, solo nosotros lo podemos hacer. Pero muchas veces no podemos sin esa mano que se alza para que podamos sostenernos. Ese ojo que ve lo que no vemos. Esa mente que no está contaminada con lo mismo que nosotros.

Como todo, un equilibrio. Mucha gente no para de pedir ayuda, ayuda emocional. Claramente necesita aprender a valerse un poco más por si misma. Otra gente cree que en sus meditaciones puede lograrlo todo. Claramente necesita aprender su imperfección, y el aporte externo, la crítica, el empujón.

Estoy analizando bastante y experimentando con el tema del ego, y su formación. Con ayuda de algunas canalizaciones pude armar una mejor idea de como funciona el ego en el ser encarnado. También con ciertas lecturas, y por supuesto con el trabajo con gente y la convivencia con los humanos de este mundo (que no es muy fácil digamos…).

Uno de mis deseos es lograr una compresión y unas técnicas que aporten un poco con este proceso. Reich hizo aportes increíbles. Es una pena que lo hayan metido preso y haya muerto misteriosamente en prisión. Y más pena que hayan confiscado y destruido sus textos, no tengo ninguna duda de la genialidad que brotaba en ellos.

Osho hizo grandes aportes, pero lo más importante, para mí, de él, fue la meditación dinámica. Él comprendió muy bien que sentarse y meditar era una pavada, más para los occidentales. Que no podemos meditar sin usar el cuerpo. Y sus técnicas son muy útiles.

Mucha gente experimenta con máquinas y con ideas acerca del cuerpo, mente, energía, espíritu… en general no es más que ideas, sensaciones y palabrerío. Espero poder aportar algo más concreto y, en este mundo tan complicado, algo práctico.

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Evolución Involucionada

26 diciembre, 2012 at 1:51 (Flasheadas, terapia personal)

Cada vez más veo gente que intenta evolucionar y “superarse” solo a través del pensamiento. Está bastante claro que es un grave error. Quizás los griegos creían que con pensar era suficiente para alcanzar la verdad, pero el mismo Sócrates, que indudablemente era muy distinto al resto, ejercitaba su cuerpo y hablaba de la sabiduría y respetaba mucho lo que su cuerpo le decía.

Es que… la idea de que pensando podemos solucionarlo todo es un poco obsoleta. Ya sabemos que que somos una unidad. Que nuestro cuerpo es la ventana hacia el mundo. No vivimos desde la mente, sino desde todo nuestro ser. Y lo que nos conecta con el universo, en esta vida carnal, es el mismo cuerpo. Tenemos una buena cantidad de percepciones corporales, y además, nuestras emociones viven en el cuerpo. Los recuerdos incluso, están en el cuerpo.

La idea de ignorar el cuerpo, como si fuera algo “malo” y “sucio”, de dejarlo como una cosa, es algo que viene de hace rato. Es natural, si te hacen sentir que tu cuerpo es sucio y mundano, banal, algo para sentir desgrado, jamás vas a sentirte feliz, ni vas a ser pleno. La ilusión de la mentalidad por sobre todo es un problema muy grave y también una buena manera de tener a las masas estúpidas.

Por supuesto que el lado contrario, el culto indiscriminado al cuerpo, es también un problema. No somos cuerpo solamente, no somos mente solamente. Los antiguos chinos dirían que tampoco somos solo cuerpo-mente, sino cuerpo-mente-espíritu. Bastantes sabios.

En los conocimientos médicos de antiguo oriente, en muchos textos , se habla de que lo más importante, es alcanzar la plenitud del Jin, el espíritu. Por eso, trabajamos el cuerpo y la mente. La mente es poderosa, así que la necesitamos para trabajar el cuerpo. Pero, a su vez, el cuerpo es necesario para trabajar la mente. Son como dos cámaras de diputados que se regulan mutuamente. Si ambas no tienen su parte, hay dictadura.

La gente vive en una dictadura de la mente. Y muchas otras, en una dictadura del cuerpo. Es muy claro el problema.

Los antiguos sabios desarrollaron todo tipo de técnicas para alcanzar la plenitud.. Yoga, Qi Gong, Meditaciones, todas trabajando cuerpo y mente, como unidad. Nosotros no podemos entenderlo, creemos que el trabajo de los monjes de la montaña loca es sentarse y ya. El arroz se hace mágicamente, se siembra mágicamente, el trabajo en el campo se hace con magia… nadie ara, nadie siempra, nadie pule los pisos del templo…

Pero muy por el contrario, su meditación nace allí. Barrer, lustrar, respirar. Arar, sembrar, cosechar, respirar. Ejercitarse, bañarse, comer, respirar.

Hoy en día nos incentivan de una u otra manera a estar dormidos. Ya sea desde el dominio del cuerpo, ya sea desde el dominio de la mente.

Cuando domina nuestro cuerpo, somos ciegos. Simplemente no observamos, no avanzamos desde la perspectiva del corazón, no podemos ser concientes de la profundidad de nuestra existencia.

Cuando domina nuestra mente, somos esclavos. No vivimos, no somos. No podemos darnos cuenta de que existimos y de la profundidad de la existencia, porque olvidamos el cuerpo, que , encarnados, es vital. Por algo encarnamos ¿no? Si no fuera importante el cuerpo para nuestra experiencia.. ¿Por qué encarnaríamos en él?

Afortunadamente, en las últimas décadas, en occidente, varias personas muy inteligentes estuvieron conectando nuevamente todo. Algunos se inspiraron en orientes y otros usaron su intuición y genialidad. O ambas.

Hay un proceso, sin duda, para encontrar el equilibrio. Estamos rodeados de una presión social, pero que no deja de ser resultado del pasado. No quita que no haya que avanzar. No es fácil encontrar el equilibrio cuando el entorno es un verdadero desastre, pero no quita que no se pueda. O no quita que muchos individuos lo estén logrando. Es progresivo. Estamos en el cambio.

 

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